¿Sobran podólogos en España?

paradosDesde hace ya algún tiempo en algunos foros, congresos y también en algunas webs y redes sociales relacionadas con la podología se viene repitiendo un mensaje que parece haber calado: sobran podólogos en España.

Se argumenta que se ha llegado ya al máximo admisible, que no queda mercado, que hay demasiadas universidades sacando promociones de podólogos… ¿Pero es cierto? ¿Somos demasiados ya? ¿Es imposible establecerse como podólogo en España? La realidad es que hay muchos jóvenes podólogos que han tenido que emigrar, hay muchos que están estudiando una segunda carrera o trabajando en otras profesiones y otros muchos que directamente están en el paro. Sin embargo, no hay que olvidar que España tiene una tasa de paro juvenil del 57% y que a pesar de ello el paro en podología es de “solo” un 27%. Es decir, que dentro de un contexto muy negativo, los podólogos no son el colectivo más perjudicado a pesar de los muchos jóvenes que se ven afectados (¡imagina en otros colectivos!).

empleo-sanitario

Según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) que vemos en el cuadro de arriba, en 2011 solo había 5814 podólogos colegiados, frente a casi el triple de ópticos-optometristas, 5 veces más veterinarios y dentistas, 6 veces más fisioterapeutas o 11 veces más farmacéuticos. Además, según dicho informe, las tasas que menos se incrementaron fueron las de los podólogos con crecimientos de tan solo el 0’6 y viendo los datos en crudo se puede comprobar que cada año no llegan a 400 las nuevas incorporaciones.

Respecto a otros países, aunque es muy complicado comparar debido a las grandes diferencias culturales y hábitos médicos, estamos en la media. En Australia hay 15’4 podólogos por cada 100.000 habitantes y la tasa se incrementa en un podólogo cada año. En EEUU, el país del mundo occidental con menor tasa de profesionales de la sanidad, hay solo 4 podólogos por cada 100.000 habitantes de media, aunque algunos estados superan los 8 podólogos. No obstante hay que tener en cuenta que en EEUU, por ejemplo, solo hay 3’3 fisioterapeutas por cada 100.000 habitantes frente a los 81’1 de España.

En resumen, por cada 100.000 habitantes hay 12’6 podólogos, una tasa más que aceptable. En mi opinión, el problema no es que haya muchos podólogos, sino que hay pocos pacientes. Y no es que los españoles no tengan problemas en los pies, el problema es que no hemos conseguido hacer entender al público en general que cuando tiene un problema en el pie ha de acudir al podólogo. Y eso es trabajo de los Colegios profesionales.

7 Comments

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  1. Estoy totalmente de acuerdo: no sobran podólogos, lo que falta es que entre todos trabajemos para dignificar la profesión y lleguemos a la población igual que lo hacen los dentistas o los fisios.

    • Marta, los físicos llegan a muchísima población, pero dignificar su profesión precisamente no es el punto fuerte de la mayoría. Son un colectivo altamente intrusista y que en muchísimas ocasiones están dispuestos a tirar por los suelos sus honorarios profesionales con tal de subsistir, y esa misma situación empezamos a sufrirla los podólogos en muchos sitios (al menos en Málaga ya ocurre).
      PODÓLOGOS NO SOBRAN, chapuzas e intrusistas que se esconden tras la excusa que ellos también tienenun titulo universitario sobran muchos.
      Saludos.

      • ¿Y cómo lo solucionamos, Francisco? Una vez un podólogo ha obtenido su titulito y ha conseguido una licencia de apertura ya no se puede hacer nada. Los Colegios ahora no pueden fijar precios mínimos, ni tienen competencias para expulsar a un podólogo por rebajar sus expectativas… así que ¿qué hacer?

        • La clave pasa por la concienciación de los “compañeros” para que no entren en este juego, y esto tenemos que hacerlo desde las universidades. Desde los Colegios profesionales la cosa está bastante cruda, aunque siempre se puede hacer algo más de lo que se hace. La solución es muy complicada y tiene que partir desde los principios de cada uno y los pacientes tienen que saber los riesgos a que se exponen cuando les atienden en sus domicilios sin tener el material en condiciones… Otro caso son los podólogos que hacen plantillas a domicilio cuando el único sentido para los avisos a domicilio es que el paciente no se pueda desplazar a un centro sanitario autorizado. Si el paciente no se puede desplazar… ¿Para qué necesita unas plantillas hechas “a medida en su domicilio”? A esos sí se les puede meter mano basándonos en su publicidad, y esta gente se anuncian por todos lados.
          A ver si algunos y algunas empresas se dan por aludidos.
          Saludos.

          • Muy bien hablado. Precisamente la solución pasa por todo lo que has dicho. Muchos recurren a tirar sus honorarios por el suelo ante la falta de profesionalidad, porque a un buen profesional no le faltan pacientes, y lo que queda es atraer al público mediante la cartera.

            Además, como has mencionado, tengo constancia de que algunos compañeros de profesión están haciendo tratamientos a domicilio, cuando el paciente atendido no sólo se puede mover y desplazar perfectamente, sino que prefiere que lo atiendan en casa por mera comodidad. A ver cuando aprendemos que acudir a un domicilio es el último recurso ante casos de pacientes que realmente lo necesitan, como lo son dependientes o casos de movilidad reducida, a los cuales sinceramente en algunos casos no cobro el desplazamiento por la situación económica que atraviesan muchos. Yo tuve que negarme varias veces ante pacientes comodones, y no me arrepiento en absoluto. Además gano en tranquilidad: una herida que derive en una posible úlcera -provocada o no, por nosotros- puede convertirse en un pleito judicial de dimensiones mayúsculas si la intervención la hemos realizado fuera de un centro sanitario. No soy jurista ni asesor, pero me apuesto un hallux a que de entrada, la aseguradora se limpia las manos al respecto. A domicilio yo atiendo lo mínimo posible.

            Rebajar los honorarios no sólo es una falta de profesionalidad, sino que ello supone una merma de la calidad asistencial. Se acaba recurriendo a materiales y apósitos más baratos o de peor calidad, y alguno se saltará la esterilización y los controles sanitarios de la misma para ahorrar. Todo un peligro.

            También habría que mencionar que efectivamente en España en su conjunto no sobran podólogos, sino que sólo sobran en algunas localidades concretas. Hay que tener un poco de cabeza y no abrir una clínica en una población donde ya hay muchos. En contraposición, hay zonas urbanas de 10.000 y 20.000 habitantes donde no hay un sólo profesional, o ciudades de más de 50.000 personas donde he contabilizado únicamente dos. Hay que hacer un mínimo de estudio de mercado, que es bien fácil en nuestro caso, antes de jugarse los cuartos.

            Un saludo.

  2. Muy interesante la verdad, son puntos muy destacados para mantener tu empresa en un status alto y ser lider con tu producto.

  3. Comment…Compartimos su artículo para la difusión. Saludos desde Argentina!!!

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