Porqué usar los términos adecuados puede enriquecer el futuro de la podología

El doctor Kevin A. Kirby escribió en la revista Podiatry Today del pasado mes de agosto un artículo que todo podólogo debería leer y reflexionar acerca del mismo. Es un artículo bastante corto, que no te llevará más de 5 minutos leer y en el que se hace una pequeña disección del problema de no usar la terminología correcta en nuestra profesión. Me he tomado la libertad de traducir dicho artículo para nuestros lectores.

La terminología adecuada es muy importante para el futuro de la podología. Las palabras que componen el léxico podológico son las herramientas que todos utilizamos para comunicarnos en nuestros libros, artículos científicos y conferencias. También usamos estas palabras para interactuar con nuestros colegas de profesión, otros profesionales de la salud y nuestros pacientes. Todos los profesionales de la salud, incluyendo los podólogos, utilizan una terminología específica que tiene significados bien definidos para los miembros de su propia profesión.

La terminología podológica tiene que ser muy exacta y consistente debido a la naturaleza compleja del pie humano y de las extremidades inferiores. La consistencia es también esencial debido al hecho de que usamos la nomenclatura de otras especialidades médicas para explicar mejor la fisiología, la función y los tratamientos conservadores y quirúrgicos de patologías del pie y las extremidades inferiores. El lenguaje adecuado depende también de que con quién nos estamos comunicando. Podemos utilizar un vocabulario para comunicarnos con otros podólogos, otro vocabulario para comunicarnos con los profesionales de la salud que no son podólogos y otro vocabulario para comunicarnos con los pacientes. No hay duda de que el uso de palabras adecuadas y la terminología adecuada es de suma importancia para la profesión podológica y su futuro. Una buena comunicación es la clave. Las palabras adecuadas y la terminología precisa y sin ambigüedades son de suma importancia para una buena comunicación.

Durante mis más de 30 años de enseñanza de la biomecánica del pie y de las extremidades inferiores a los estudiantes de podología, residentes y podólogos, he llegado a ser cada vez más consciente de la importancia que puede tener el uso adecuado de la terminología concisa para la enseñanza eficaz de estos conceptos. Con el fin de describir y ampliar el conocimiento de la biomecánica y la cirugía del pie y el miembro inferior, la comunidad biomecánica internacional ha optado por utilizar términos que sean precisos, claros y cuantificables matemáticamente para describir la estructura y la función del pie humano y de las extremidades inferiores. Estos términos son ampliamente aceptados y utilizados por los miembros de la comunidad internacional dentro de sus libros, sus revistas y sus conferencias. Estos términos han permitido un nivel de comunicación con respecto a la función del pie y la extremidad inferior que es muy superior a la del pasado.

Sin embargo, a pesar de que la mayor parte del resto de los profesionales de la salud han adoptado estos términos estándar utilizados dentro de la comunidad biomecánica internacional, ¿cuantos podólogos han estado al tanto de los nuevos desarrollos y las nuevas terminologías usadas para describir la biomecánica de la función del pie y la cirugía del pie y tobillo? Por desgracia, cuando se trata de biomecánica moderna del pie y miembro inferior y los conceptos de ingeniería biomecánica y de la cirugía de pie y tobillo, muchos podólogos siguen viviendo en el pasado.

Muchos podólogos todavía piensan que el término “biomecánica” se refiere solamente a la realización de las ortesis de pie para sus pacientes. La mayoría de los podólogos no leen las investigaciones del pie y del miembro inferiores que se publican casi a diario dentro de la comunidad biomecánica internacional. Muchos podólogos no entienden o no conocen las definiciones de muchos de los términos utilizados en la investigación de la biomecánica del pie y las extremidades inferiores a pesar de que estos términos han sido utilizados durante más de un cuarto de siglo dentro del campo de la investigación biomecánica y la quirúrgica que afecta directamente a la salud y a la función del pie de sus propios pacientes.

¿Conoces la diferencia entre ‘stress’ y ‘strain’? ¿Conoces las definiciones de módulo elástico, momento de fuerza o de relajación de estrés? Muchos podólogos no.

Necesitamos examinar la terminología que usamos en nuestras conferencias, artículos de revistas y libros y que describen las propiedades mecánicas del pie y de las extremidades inferiores, y la cirugía que utilizamos para corregir las patologías del pie y tobillo. Hay que esforzarse constantemente para asegurarse de que hablamos y escribimos en el idioma de la comunidad biomecánica internacional cuando nos comunicamos con los demás sobre la función y la corrección quirúrgica del pie y el tobillo. En otras palabras, no hay que seguir utilizando la terminología obsoleta que es habitual en la Podología, aunque poco frecuente para todos los demás.

Tenemos que hacer todas estas cosas para que la profesión de podólogo pueda seguir siendo una parte integral, y no una parte insignificante, de la comunidad investigadora internacional médica, quirúrgica y biomecánica.

Kevin A. Kirby

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